Adolescentes con TDAH que mienten: Por qué es común y cómo actuar

Por Peg Rosen

 

 

Padre e hijo discutiendo

La mayoría de los padres de adolescentes en algún momento se han enfrentado con el problema de la mentira. Decir mentiras u omitir la verdad es un comportamiento común en los adolescentes. A los chicos a esa edad les están sucediendo muchas cosas en sus vidas, tanto buenas como malas, que desean mantener en secreto.

Pero, cuando los adolescentes con TDAH (también conocido como TDA) dicen mentiras, frecuentemente existen otros factores a considerar y a los que estar atentos.

No todos los chicos con TDAH mienten con frecuencia. De hecho, algunos son impulsivamente honestos, lo que puede crear otro tipo de problemas. Sin embargo, para muchos chicos el mentir es un comportamiento que comienza cuando son jóvenes y que puede volverse más problemático al adentrarse en la adolescencia.

Esto es lo que necesita saber acerca de los adolescentes con TDAH y el problema de mentir frecuentemente, y cómo ayudar.

Experimentar y tomar riesgos en la adolescencia

Los años de adolescencia pueden ser un tiempo de nuevas experiencias para muchos chicos, desde citas románticas hasta conducir para ir a las fiestas. También es el periodo en el que los chicos pueden experimentar con drogas, alcohol y otros comportamientos riesgosos.

Puede que haya mucho más que ocultar, mantener en privado o encubrir. Esto incluye lo que sea que hayan hecho las consecuencias, como conducir con un auto lleno de amigos con solo un permiso de conductor en aprendizaje, que lo hayan detenido.

Sin embargo, algunos chicos con TDAH puede que mientan con mayor frecuencia que sus compañeros. Eso en parte puede deberse a problemas con la función ejecutiva. También puede que sea una manera de ocultar áreas deficientes relacionadas a sussíntomas de TDAH. Estos factores los hacen más propensos a involucrarse en conductas peligrosas.

Por qué los adolescentes con TDAH suelen mentir

No se trata solamente de que los adolescentes con TDAH quieran ocultar conductas peligrosas. De hecho, cuando no están diciendo la verdad, suele ser por asuntos cotidianos. Generalmente son eventos o situaciones afectadas por sus síntomas del TDAH, particularmente en la escuela y relacionadas con los deberes escolares.

Considere el siguiente escenario. Su hija de 16 años que tiene TDAH tuvo un examen de matemáticas hace dos semanas. No ha dicho nada desde entonces, así que usted le pregunta cómo le fue. “Bien”, contesta. “¿Bien? ¿Qué calificación obtuviste?”, le pregunta. “Umm, ¿una B?”, se encoge de hombros y sale de la casa. No le gusta dudar de ella, pero ingresa al portal en línea de la escuela y se entera que obtuvo una D.

Usted se pregunta por qué mintió otra vez. Nunca la ha castigado por sacar malas calificaciones. ¡Y ella debe saber lo fácil que es descubrir la verdad!

Una respuesta podría ser que en realidad ella no mintió. Podría ser que no recuerde la calificación o incluso que ese día presentó un examen. Problemas con la memoria funcional y la falta de atención pueden causar que responda de la manera en que lo hizo.

Al mismo tiempo, los adolescentes con TDAH puede que mientan para sobrellevar un resultado o episodio negativo. Los expertos llaman a esto una “estrategia de afrontamiento desadaptativa”.

Estos adolescentes evitan decir la verdad porque en el momento les ayuda a contrarrestar la culpa que podrían sentir por su mal rendimiento. Aleja el temor que tienen acerca de lo que podrían significan sus fallos, especialmente al avecinarse la universidad. Si sus padres no lo saben, es un obstáculo menos que enfrentar. La “verdad” no es tan real… al menos por ahora.

El papel de la función ejecutiva y las mentiras en adolescentes

Al ir creciendo, sus mentiras pueden hacerse más sofisticadas. Por ejemplo, dos amigos podrían decir que van a pasar la noche en la casa del otro e irse a un concierto al que no tienen permiso de ir.

¿Qué pasa con la chica de 16 años que reprobó el examen? Puede que no piense en lo rápido y fácil que sus padres pueden revisar el portal de la escuela y enterarse de su mentira. Puede que los adolescentes con TDAH parezcan que mienten más porque son descubiertos con más frecuencia.

A veces los adolescentes con TDAH puede que realmente no sepan cuál es la verdad. Eso también se relaciona con las dificultades del funcionamiento ejecutivo.

Una estudiante del último año de bachillerato podría pensar que le pidió a su maestro una recomendación para la universidad. Pero tiene tantas cosas en la cabeza que tiene dificultad para recordar y priorizar.

Cuando sus padres le preguntan sobre la recomendación, responderá con optimismo: “¡ya lo hice!”. Puede que piense que lo hará de inmediato, pero puede que eso nunca ocurra.

Las posibles consecuencias de no hacerlo ni siquiera le cruzan por la cabeza hasta que es demasiado tarde. Y sus padres no sabrán si estaba mintiendo para disimular o simplemente lo olvidó por completo.

Las consecuencias de que los adolescentes mientan

Cuando son pequeños, los chicos con y sin TDAH pueden mentir u ocultar cosas. Pero los padres continúan estando muy involucrados en su vida diaria. Es fácil descubrir las mentiras antes de que perjudiquen demasiado.

Los padres no tienen ese tipo de control con los adolescentes. Los estudiantes de bachillerato tienen muchos más maestros y más trabajo que hacer.

Aún cuando un padre le llame la atención al ver en línea que no ha entregado una tarea, un adolescente podría responder que el portal de calificaciones del maestro no está actualizado. No es probable, ¡pero es posible!

En el bachillerato, todo tiene más consecuencias. Malas calificaciones. Mal comportamiento. Retardos y ausentismo. Y por supuesto, mentir sobre estas cosas solo lo empeora.

Los adolescentes con TDAH podrían complicar la situación, diciendo mentiras para cubrir otras mentiras. Si no se rompe ese ciclo, la mentira puede convertirse en una manera de vivir.

En ocasiones, las cosas sobre las que estos adolescentes mienten son más graves que las dificultades en la escuela. Los expertos están de acuerdo con que los chicos que tienen TDAH son más propensos al abuso de sustancias. También tienen más riesgo de manifestar problemas mentales, como la ansiedad y la depresión.

Un adolescente que esté usando drogas o bebiendo y miente al respecto, podría estar haciéndolo para automedicarse. Es importante buscar señales de ansiedad y depresión.

Cómo actuar cuando su adolescente miente

Ayudar a su adolescente a entender por qué miente con frecuencia y las consecuencias de sus mentiras, es vital para su bienestar y progreso.

    • No lo considere una traición. Aún para los adolescentes sin TDAH, mentir no suele ser un acto contra usted como padre. Es una mala decisión. Enfóquese menos en la mentira y más en por qué mintió.
    • Anticípese sobre lo que probablemente mentirá su hijo. Mantenga una comunicación abierta acerca de esos problemas. Para asuntos relacionados con la escuela, puede proporcionarle herramientas como organizadores gráficos, o compartir un calendario en línea que los ayude a todos a llevar un registro. También puede hablar con la escuela acerca de adaptaciones en el salón de clases y apoyos informales.
    • Confróntelo con evidencia. Los adolescentes con TDAH pueden persistir en la mentira absurdamente, esperando que se convierta en realidad o que el problema desaparezca. Si su hijo insiste en que entregó algo que no hizo, recuérdele lo que había dicho. Después muéstrele en línea la tarea que falta y el correo electrónico del maestro confirmando que no la envió. Sugiera que ambos hablen con el maestro para “aclarar las cosas”. Es duro, pero a menudo es lo que estos adolescentes necesitan para dejarse de ilusiones y enfrentar la realidad.
    • Elimine la vergüenza de mentir. No justifique la mentira, pero muestre a su adolescente que entiende por qué lo hizo. Podría decirle: “Parece que tenías problemas. Para empezar, averigüemos cómo llegaste a este punto. Después veamos cómo encaminarte en la dirección correcta”.
    • No justifique beber o usar drogas considerándolos comportamientos “normales” en la adolescencia. Confronte a su adolescente, hable de lo que está sucediendo en su vida y por qué podría estar usando alcohol o drogas.

Probablemente usted no podrá evitar que su adolescente deje de mentir completamente. Pero puede ayudarlo a entender que la mentira solo empeorará las cosas. Entérese por qué los adolescentes con TDAH puede que sean más arriesgados. Y averigüe maneras de reducir las conductas riesgosas.

Y continúe mostrando su apoyo y comprensión, aún cuando su adolescente reafirme su independencia y parezca que lo rechaza.

Acerca del autor

Retrato de Peg Rosen

Peg Rosen escribe para publicaciones digitales e impresas, incluyendo ParentCenterWebMD,ParentsGood Housekeeping andMartha Stewart.

Revisado por

Retrato de Ellen Braaten

Ellen Braaten, Ph.D., es la directora del programa Learning and Emotional Assessment en Massachusetts General Hospital.